
miércoles, agosto 04, 2010
jueves, mayo 27, 2010
viernes, mayo 14, 2010
viernes, mayo 07, 2010
viernes, abril 30, 2010
viernes, abril 23, 2010
domingo, abril 18, 2010
lunes, abril 12, 2010
martes, abril 06, 2010
sábado, abril 03, 2010
A RAFAEL REY LE PARECE UNA BLASFEMIA...¡QUE LA MAME!
El ministro de Defensa, Rafael Rey, llamó “blasfemia” a la portada de la última edición del suplemento El Otorongo, publicado en la edición de ayer del diario Peru21, que recrea la crucifixión de Cristo con personajes de la política nacional.
“La portada y algunas caricaturas por Viernes Santo son una gravísima ofensa a nuestro Señor, además precisamente el día en el que conmemoramos su pasión y muerte”, manifestó Rey, quien dijo hablar a título personal y no como ministro.
Rey, quien pertenece al Opus Dei, refirió que se trata de “una blasfemia en todo el sentido de la palabra”.
“Si la ofensa hubiera sido a la religión judía, islámica, budista y a otra religión no cristiana, de inmediato con toda razón sus fieles se hubieran apresurado a protestar con justificada indignación”, recalcó.
“Sería el colmo que los católicos guardáramos silencio ante el ultraje que se ha hecho desde El Otorongo”, acotó.
El titular de Defensa declaró que el humor y la ironía no justifican el maltrato “a la figura más sagrada del cristianismo”. Al ser consultado sobre si su reacción es intolerante, Rey negó ello y declaró que lo suyo representa un “reclamo justo”.
LA IMAGEN
La caricatura mostraba al presidente Alan García en la cruz, como Jesucristo, y diciendo “¡Crousillat, levántate y vete¡” en alusión al prófugo empresario que fue indultado por el Gobierno pero posteriormente lo revocó ante el escándalo.
La ironía también se da con otros personajes como el ex presidente Alejandro Toledo; el líder nacionalista Ollanta Humala; el alcalde de Lima, Luis Castañeda; entre otros.

El ministro de Defensa, Rafael Rey, llamó “blasfemia” a la portada de la última edición del suplemento El Otorongo, publicado en la edición de ayer del diario Peru21, que recrea la crucifixión de Cristo con personajes de la política nacional.
“La portada y algunas caricaturas por Viernes Santo son una gravísima ofensa a nuestro Señor, además precisamente el día en el que conmemoramos su pasión y muerte”, manifestó Rey, quien dijo hablar a título personal y no como ministro.
Rey, quien pertenece al Opus Dei, refirió que se trata de “una blasfemia en todo el sentido de la palabra”.
“Si la ofensa hubiera sido a la religión judía, islámica, budista y a otra religión no cristiana, de inmediato con toda razón sus fieles se hubieran apresurado a protestar con justificada indignación”, recalcó.
“Sería el colmo que los católicos guardáramos silencio ante el ultraje que se ha hecho desde El Otorongo”, acotó.
El titular de Defensa declaró que el humor y la ironía no justifican el maltrato “a la figura más sagrada del cristianismo”. Al ser consultado sobre si su reacción es intolerante, Rey negó ello y declaró que lo suyo representa un “reclamo justo”.
LA IMAGEN
La caricatura mostraba al presidente Alan García en la cruz, como Jesucristo, y diciendo “¡Crousillat, levántate y vete¡” en alusión al prófugo empresario que fue indultado por el Gobierno pero posteriormente lo revocó ante el escándalo.
La ironía también se da con otros personajes como el ex presidente Alejandro Toledo; el líder nacionalista Ollanta Humala; el alcalde de Lima, Luis Castañeda; entre otros.
viernes, marzo 26, 2010
viernes, marzo 19, 2010
viernes, marzo 12, 2010
A TODOS LOS OTORONGOSSi usted desea ver los trabajos ganadores de el II Concurso de Humor Gráfico 'El Rugido de El Otorongo', y ver la exposición por el 4to año de El Otorongo, no deje de visitar el C.C. Ricardo Palma, Av. Larco 770, Miraflores. Los trabajo ganadores y seleccionados son mostrados en las amplias instalaciones del CC Ricardo Palma, también desde el blog de "El Otorongo" encontrará todos los trabajos que aparecen en la expo. Por la noche se vienen haciendo una serie de actividades interesantes para los fans del suplemento y publico en general. Hoy por ejemplo usted podrá escuchar una charla practica de como editar autogestionariamente su propio comic dictada por Jesús Cossio y Jorge Pérez Rubial, mañana Jueves no se pierda a Nicolas Yerovi junto a Guillermo Guiacosa y Marco Sifuentes hablando sobre Humor Politico y elecciones, y el Viernes no se pierda el reconocimiento a Javier Flórez del Águila (Selva Misteriosa), Carlos Rosse ( Croce), Luís Baldoceda (Teodosio), Dionisio Torres (Hilario Puma), Hernán Bartra (Coco, Vicuñin y Tacachito)y Julio Carrión (Simeon)con lo que se cierra brillantemente toda la movida de aniversario otorongil.
viernes, marzo 05, 2010
miércoles, febrero 24, 2010
domingo, febrero 21, 2010
domingo, febrero 14, 2010
sábado, febrero 13, 2010
RUPAY:EL FUEGO DE LA INDIGNACIÓN
Sarah Pelusi
28/01/2010
Una palabra quechua que significa fuego, calor, ardor, da nombre a este cómic, publicado en nuestro país (España) por la editorial Oveja Roja. Se trata del calor que emana una herida aún abierta, la del pueblo peruano, víctima del horror de las fuerzas militares del gobierno y del movimiento maoísta Sendero Luminoso.
El cómic-documentario se centra en la memoria popular sobre los años de la lucha entre el ejército y el gobierno contra los revolucionarios, un conflicto que enfrentó a los más pobres y que dejó tras de sí un horrible panorama por todo Perú, con nada menos que 70.000 muertos y 4.000 fosas comunes aún por abrir.
Las viñetas, de estilo naif y en un blanco y negro salpicado de manchas rojas (el color de la sangre derramada, pero también de las banderas comunista y del Perú), se acompañan de fotografías extraídas de los medios de comunicación, así como por dibujos de las propias víctimas y por obras pictóricas de autores reconocidos. Este proceso visual acumulativo, realza el impacto visual y gráfico del volumen, contribuyendo a su realismo. El lector es transportado, así, al momento de algunas de las peores y más sangrientas atrocidades cometidas durante la guerra fratricida, desde la quema de las actas electorales del pequeño pueblo de Chuschi a cargo de Sendero Luminoso y la matanza de Lucanamarca, a las muchas masacres de militares y al conocido asesinato de ocho periodistas en la localidad de Uchuraccay, un caso investigado por una comisión encabezada por Mario Vargas Llosa y todavía sin resolver.
Pero lo verdaderamente relevante de Rupay es su carácter político, pues supone uno de los pocos ejemplos reivindicadores en memoria de todos aquellos los que sufrieron la sistemática y brutal violación de sus derechos más básicos durante el régimen de Belaúnde. Es, pues, por ellos, por los 70.000 asesinados y olvidados y por la vergonzante impunidad de sus asesinos, por lo que los autores (Rossel, Villar y Cossío) no han pretendido escribir una crónica exacta de lo ocurrido sino esforzarse por esclarecer los hechos para que los culpables sean llevados por fin ante la justicia y para que, poco a poco, se vaya cerrando la herida del sufrido pueblo peruano, una herida de la que, todavía hoy, sigue emanando rabia, desconcierto, ardor, es decir Rupay.

Sarah Pelusi
28/01/2010
Una palabra quechua que significa fuego, calor, ardor, da nombre a este cómic, publicado en nuestro país (España) por la editorial Oveja Roja. Se trata del calor que emana una herida aún abierta, la del pueblo peruano, víctima del horror de las fuerzas militares del gobierno y del movimiento maoísta Sendero Luminoso.
El cómic-documentario se centra en la memoria popular sobre los años de la lucha entre el ejército y el gobierno contra los revolucionarios, un conflicto que enfrentó a los más pobres y que dejó tras de sí un horrible panorama por todo Perú, con nada menos que 70.000 muertos y 4.000 fosas comunes aún por abrir.
Las viñetas, de estilo naif y en un blanco y negro salpicado de manchas rojas (el color de la sangre derramada, pero también de las banderas comunista y del Perú), se acompañan de fotografías extraídas de los medios de comunicación, así como por dibujos de las propias víctimas y por obras pictóricas de autores reconocidos. Este proceso visual acumulativo, realza el impacto visual y gráfico del volumen, contribuyendo a su realismo. El lector es transportado, así, al momento de algunas de las peores y más sangrientas atrocidades cometidas durante la guerra fratricida, desde la quema de las actas electorales del pequeño pueblo de Chuschi a cargo de Sendero Luminoso y la matanza de Lucanamarca, a las muchas masacres de militares y al conocido asesinato de ocho periodistas en la localidad de Uchuraccay, un caso investigado por una comisión encabezada por Mario Vargas Llosa y todavía sin resolver.
Pero lo verdaderamente relevante de Rupay es su carácter político, pues supone uno de los pocos ejemplos reivindicadores en memoria de todos aquellos los que sufrieron la sistemática y brutal violación de sus derechos más básicos durante el régimen de Belaúnde. Es, pues, por ellos, por los 70.000 asesinados y olvidados y por la vergonzante impunidad de sus asesinos, por lo que los autores (Rossel, Villar y Cossío) no han pretendido escribir una crónica exacta de lo ocurrido sino esforzarse por esclarecer los hechos para que los culpables sean llevados por fin ante la justicia y para que, poco a poco, se vaya cerrando la herida del sufrido pueblo peruano, una herida de la que, todavía hoy, sigue emanando rabia, desconcierto, ardor, es decir Rupay.
viernes, febrero 12, 2010
domingo, febrero 07, 2010
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